Segundo Microrelato enviado a MiNatura

EOOOO!!!! EEEEEOOOOO!!,

¿Hay alguien ahí?

Me imagino que no pero bueno, no hay problema. Además al ritmo que vamos no me extraña pero bueno, por aquí seguiremos a ver que tal va el tema.

Y como parece que hemos cogido ritmo no vamos a parar ahora. Así que aquí os publicamos el segundo microrelato que envié al concurso de Minatura.

Os animo a todos a enviarnos cualquier cosa que queráis publicar a ver si podemos hacer de esto un lugar de intercambio literario. También se admiten críticas, así que sed libres de explayaros.

Y sin más el microrelato:

EL CICLO

El impacto fue brutal, implacable, debió matarme en cuestión de segundos. Las prisas nunca fueron buenas compañías y el saltarme el paso a nivel no fue la mejor idea que he tenido en vida. El Ave circulaba a una velocidad de 300 km/h cuando impacto conmigo destrozándome. Por fortuna para mi cordura, yo fui la única víctima de mi estupidez.

Cuando los bomberos acabaron de recoger mis trozos comencé a deambular asumiendo mi nueva situación, feliz de continuar existiendo. Creía percibir unas formas cercanas, sombras translucidas de otras almas a las que me unía un mismo destino. Atraídas por algo que percibíamos pero que no podríamos describir nos dirigíamos a un túnel cercano. La percepción se altera con la muerte por lo que no sabría decir cuanto tiempo estuvimos caminando en aquel oscuro lugar. Pudieron ser segundos, días, años o siglos.

En algún momento empecé a notar que no todos avanzábamos al mismo ritmo. Algunos se rezagaban y al poco desaparecían. Intenté adivinar el porqué hasta que noté agua bajo mis pies. Pronto, o tarde, estaba sumergido en un profundo líquido viscoso y oscuro en el que me acurruqué esperando un nuevo final. Sin embargo, a pesar de la oscuridad absoluta había una calidez en aquel lugar que me hacia sentir seguro, a salvo. Un sonido rítmico me acompañaba envolviéndome, protegiéndome. Me acomodé para disfrutar largamente de aquel estado, que sin saber porqué, me hacía sentir inmensamente feliz.

Cuando el fin llegó fue tremendamente violento, una fuerza despiadada surgida de la nada me expulsaba del lugar. Con dolor y esfuerzo empujé intentado pasar por la única salida, un estrecho túnel con una brillante luz al final. Con cada empujón parte de los recuerdos de mi antigua vida se desvanecían entre oleadas de agonía. Finalmente, me abrí camino entre las paredes que me retenían hasta salir a la luz. Grité cegado y desvalido mientras manos extrañas cubrían mi cuerpo y me colocaban en un regazo. Allí sentí de nuevo el rítmico sonido, el sonido de un corazón. Perdí el miedo y con él mis últimos recuerdos se desvanecían como jirones de humo dando paso a mi nueva vida.

    • Bortx
    • 7/10/10

    Yo si estoy tio.

      • Lodok
      • 13/10/10

      gracias tio.. es bueno contar von alguien ;D

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